Detrás de cada cara, existe una historia
Hace algunos días estaba modelando esta historia en mi mente y tratando de evitar el comentar a cerca de un cierto presidente de uno de nuestros países latinos, que parafraseando la frase de el famoso hidalgo de la mancha podría definirse como : “…el presidente de un país no muy lejano, fronterizo con el mió, de cuyo nombre no quisiera acordarme…” venia a mi mente como muchos de nosotros fuimos y algunos continuamos siendo demasiado “habladores”, y es que como dice la palabra en 2 Tim. 2:14 “…eviten las discusiones inútiles, pues no sirven nada más que para destruir a los oyentes.” Deberíamos ponernos a la tarea de hablar menos, por que como decía mi abuela : “el que mucho habla, mucho se equivoca”.
Y es que este famoso presidente ha hablado hasta la saciedad, siempre esta tratando de figurar tanto a nivel nacional como a nivel internacional, aun a costa de crearse toda una fantasía y ver en cada uno de sus enemigos políticos alguien que lo quiere matar.
Nuevamente, venia a mi mente, una de las muchas enseñanzas de la abuela donde me explicaba ella el por que Dios nos había dado dos orejas y una sola boca: Ella decía : esto es para que escuchemos mas y hablemos menos. A mi modo de ver, creo que estas personas que hablan mucho siempre han sido reprimidas de hacerlo, y al final tratan de ponerse al dia con todo lo que han dejado de contar.
Es aquí donde se unen esta historia que estaba tratando de formar con mi devocional del día de hoy donde se hablaba de las historias que hay detrás de cada persona y lo mucho que desean contarla. Y si usted se fija bien podría llegar a la misma conclusión que me llevo a ponerle titulo a el comentario de hoy: “ Detrás de cada cara, existe una historia”.
En nuestros países latinos, no somos muy dados a que siendo niños nuestros padres nos cuenten historias, este papel era o es mas de los abuelos. Pero poco a poco con el afán del día a día, con el incremento de las necesidades de hacer algo hemos ido perdiendo esa capacidad de escuchar…y no digo oír, por que oímos mucho y a muchos, pero a pocos escuchamos y es aquí donde debemos empezar a mejorar, y el llamado es mucho mas fuerte para aquellos que somos lideres en nuestras iglesias, estamos llamados a escuchar historias, sentémonos con las personas, mayores , menores, jóvenes…escuchemos lo que tienen que decir, les aseguro que cada miembro de su comunidad de fe, cada uno de sus amigos tiene algo que contarle, algo que quiere exteriorizar, preocupaciones, necesidades, dudas…o simplemente historias de cuando eran niños…
Enamorémonos literalmente de las historias que nos cuentan, entremos en esa común-unión (Comunión) con el que la relata y el Espíritu Santo hará el resto. Muchas cosas pasan cuando usted escucha estas historias : usted llega a conocer a la persona que se la cuenta , mucho mas allá de lo que la conocía solamente por saludarla en el servicio dominical o al salir de su casa; Usted apreciara mas a esta persona por que conoce su historia, y el lo apreciara mucho mas solo por el mero hecho de haberlo(a) escuchado; y cuando usted realmente escucha la historia de alguien y ellos se sienten escuchados, también se sentirán que han sido cuidados, se sentirán de algún modo respaldados y es aquí donde nacen las relaciones verdaderas y sólidas. Además, en algún momento usted puede estar en el sitio del que quiere contar su historia.
Cuéntame tu historia…!!! Una pequeña frase que puede comenzar con un largo, muy largo camino de amistad…

