Rompiendo Cadenas con Amor
Muchas son las veces que me he preguntado por que algunas personas simplemente no muestran signos de crecimiento o por que muchos no sentimos que Dios realmente esta trabajando en nuestras vidas.
Y es que poco a poco nos vamos encargando de construir inmensas murallas entre Dios y nosotros o muchas veces lo que hacemos es quedarnos con aquellos viejos odios y rencores que traemos de nuestra vida antes de Cristo y esto como una coraza se va endureciendo con el transcurrir del tiempo y muchas veces no nos deja ver lo que hay mas allá. Entre estas cadenas y ataduras existen algunas bien arraigadas como los comentarios venenosos que bien nos enseñaron nuestros mayores o los hemos ido alimentando a través de experiencias pasadas y es que escuchamos frases como: “…es que las mujeres son así.”…es que todos los hombres son así…” “nunca te confíes, es muy difícil que vaca tuerta olvide el portillo.” “..Pues así soy yo y nadie me va a cambiar…”….”Bien me lo decía mi Abuela(o)…” “Yo si sabia que eso iba a pasar…”
Simplemente no crecemos, por que no creemos. Por que no creemos que Cristo haya sido capaz de cambiar vidas, no creemos que Cristo pueda cambiar nuestras vidas, que ya no somos los mismos mendigos espirituales; Es que acaso no creemos en que Dios es un Dios transformador y es capaz de hacer cosas imposibles que nuestras mentes no pueden comprender y entonces nos dedicamos a estar siempre buscando la falla de la otra persona, ese algo que justificara mi “Teoría” a cerca de algo. Algunas veces incluso encontramos Cristianos o Seudo-Cristianos que terminan llevando vidas caídas por mucho tiempo por el mero hecho de no ceder ante el amor, el cambio, el creer en los demás, cultivando rencores que pasamos de una persona a otra por que tipificamos a los géneros, razas, colores y muchas características mas Pero yo me pregunto…y de donde acá se puede llamar cristiano a alguien que no cree que Cristo Rompe las cadenas ¿?? Que ese cristo a quien va a buscar a la iglesia los Domingos es el mismo que dijo que “Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas” ¿??.
Reaccionemos ¡!!!
Que tanto conocemos a Jesús ???
Si vamos a Lucas 24:13-35 , nos identificaríamos con estos discípulos camino a Emaus quienes se encontraron a Jesús pero ellos que decían conocerlo, que habían pasado los últimos tres años a su lado no lo reconocieron en ese momento. Se dejaron acaso cegar por su realidad de ese momento ¿?? Por el dolor, temor, miedo que albergaba su corazón ¿? En el Versículo 27 Por que Jesús no se les revelo inmediatamente ¿?? Por que Jesús no se les manifestó, como a muchos que a pesar de conocerlo, de escucharlo en cada sermón o estudio Bíblico no lo alcanzan ¿?
Miremos los Versículos 25-27 Será acaso que no estamos entendiendo lo que nos dice la escritura??? O lo peor, será que no estamos interactuando con ella?? No nos estamos dejando amamantar de su palabra? Somos de aquellos Cristianos que vamos a la iglesia, pero evadimos los sermones por ser “Aburridos” y salimos luego de la iglesia y no volvemos a pensar en su palabra durante la semana o nuestro actuar ni siquiera lo revela a El ¿?
Estamos llamados a insistir e invitarlo a que venga a nuestras vidas (ver.28), El no se negara a entrar en nuestras vidas. Y si ya lo hemos invitado, dejémoslo que llegue a esa intimidad con nosotros a tal punto que comparta su palabra, su alimento (ver. 30).
Para aquellos que ya lo llamamos e invitamos a nuestras vidas, dejémoslo compartir con nosotros, dejémonos alimentar. Pero no seamos tampoco unos eternos bebes espirituales, recuerden como se hace con los bebes cuando están en crecimiento poco a poco vamos cambiándole la cantidad, y la variedad de alimentos que se le dan. Si ya pasamos la época de la leche materna y las compotas, lancémonos a degustar las delicias de la comida sólida No seamos Cristianos de 30 años visitando la iglesia pero aun tomadores de leche materna.
Adicionalmente, cuidémonos de las rencillas de las disensiones, que prime siempre el amor Proverbios 10:12-14.
Por lo tanto no debemos darle gusto al diablo de provocar la división entre nuestros amigos, novios, conyugues sino todo lo contrario, tomemos la decisión correcta, y abramos la puerta a los cambios que necesitamos en nuestras relaciones personales. Es necesario tomar la decisión de amar, perdonar y honrar a nuestro prójimo, nuestro hermano, nuestra pareja para poder analizar nuestro comportamiento, y empezar un nuevo camino de amor fundado en una relación genuina con Dios quien es la fuente del amor.

