Nacida como Bertha, casada con Rodolfo; para todos era conocida como la tía, pilar de la iglesia el camino en Miami, todos tuvimos que ver en algún momento de nuestras vidas con ella.
Mujer virtuosa, completamente convencida de su fe y sembradora de la palabra de Dios vivió su vida de la manera que todos quisiéramos hacerlo, nacida en un hogar cristiano y de padre pastor la tía se dedico desde sus anos de infancia a contarle al mundo del Dios
en el cual ella creía, no solo de palabra sino de acción también.
Cuando yo le conocí, era la encargada de un comité de finanzas de la iglesia en el cual ella se desempeñaba, como decimos en buen colombiano, como todera. Ella recogía ropa usada, la lavaba, la planchaba, la arreglaba y la enviaba a los diferentes países de nuestra Latinoamérica a la gente que la necesitaba; se puede decir que cada ministro, pastor, misionero o visitante de nuestra iglesia tuvo que llevar al menos una maleta de más a sus países de origen como encargo de la tía. Ella siempre estuvo pendiente de la escuela bíblica de vacaciones, ella siempre estuvo disponible tanto para niños como para jóvenes y para los adultos.
Hay cosas especiales que recuerdo de ella:
El día en que me arrime a preguntarle por la receta para hacer un buen picadillo cubano, no me la dijo simplemente como para salir del paso. Ella vino a mí al siguiente domingo con la receta escrita.
Recuerdo cada uno de los Domingos, que sin falta se me arrimaba y me echaba un piropo; Siempre una palabra de animo para nosotros los feos (ja, ja, ja).
Recuerdo haber aprendido el verdadero sentido de la palabra amar a Dios con todo tu corazón, por que muy a pesar de haber perdido su memoria en los últimos anos, su corazón siempre supo quien era su Dios, cual era su fe.
Era increíble escucharla en una conversación normal, repitiendo lo que había dicho unos minutos antes, o preguntando por el Tío Rodó aun teniéndolo al frente; pero tambien era increible escucharla de una manera muy lucida como si su mente estuviera de regreso , mientras oraba con nosotros los días sábados durante el culto de oración. La Biblia lo dice: de la llenura del corazón, habla la boca; La tía tenía su corazón, lleno del amor de Dios.
Recuerdo nuestro ultimo encuentro hace casi ya un mes cuando nos tomamos la foto que hoy publico en este Blog. Su petición fue: “Chico, tomate una foto conmigo para enviarla a mis amigas en Cuba y contarles que tengo un nuevo novio”.
No alcanzaste a ver la foto, pero tenlo por seguro tía, que tus amigas podrán verla y conocer a tu novio.
La tía, ha partido. Se nos fue el pasado día 14 de Junio, pero todos quienes la conocimos estamos alegres, y esa tranquilidad que expresamos en su funeral, incluso mi pequeño Luis Miguel, es solo la señal de que todos estamos convencidos de que ahora ella esta disfrutando de ese Dios que siempre compartió y del cual fue fiel testigo a lo largo de sus 91 anitos.
Sabemos que, como dice ese corito que solíamos cantar en las asambleas del Colegio Americano:
“No es mas que un hasta luego… no es mas que un simple adiós…muy pronto junto al fuego, nos reunirá el Señor…”